lunes, 2 de junio de 2014

Rincón Didáctico... para los niñ@s



“UN BICHO EXTRAÑO”

Mon Daporta i Óscar Millán. Editorial Kalandra. ISBN: 9788496957671

Probablemente uno de los cuentos más originales y creativos que podemos encontrar para los más pequeños en cuanto a la estructura de lectura, imágenes y contenido. Es un libro circular, el final es el principio y el principio es el final. También es la historia de cómo un ratón puede ser un huevo o un huevo un ratón. La primera parte describe al ratón, la segunda, a partir de acciones que le van sucediendo vuelve a ser un huevo. Este cuento facilita la comparación, la imaginación, la situación en el espacio… con un ritmo ágil y divertido.

“EL RATÓN QUE COMÍA PLÁTANOS”


Keith Faulkner. Ed. Timún mas ISBN: 978-84-480-1429-2

Cuando los ratones comen plátanos y tiras las pieles en cualquier sitio… ¡pueden pasar muchas cosas a otros animales de la selva!. Os invitamos a disfrutar con los más pequeños (a partir de dos años) de este cuento de páginas desplegables con ilustraciones y textos muy cuidados y originales. Es un buen recurso para desarrollar con los niños la creatividad, la memoria, el lenguaje y, como no, para disfrutar de contar cuentos.




"LA VACA QUE PUSO UN HUEVO"

Andy Cutbill. Ed. Serres. ISBN: 9788479015619

"La vaca Macarena está deprimida porque no logra ser como las demás vacas: ni sabe caminar con dos patas, ni hacer el pino, ni montar en bici... Sus amigas las gallinas deciden ayudarla. A la mañana siguiente sucede algo extraordinario: ¡Macarena ha puesto un huevo! Los granjeros están encantados, pero las demás vacas se mueren de celos porque ahora a ellas nadie les hace caso y deciden averiguar dónde está el truco." Un cuento con dibujos y trazos sencillos y coloridos que desarrolla la autoestima, la solidaridad, la búsqueda de la propia identidad y las relaciones sociales de una forma lúdica y adecuada a los más pequeños. Les gustará.


"¿SEGURO QUE CRECERÁ?"

Gliori Debi Ed. Ceac ISBN: 84-480-1774-9


Un cuento precioso para los más pequeños en el que, Flora, la más pequeña de una familia de conejitos, no pierde la esperanza en cultivar… una casa ¿lo conseguirá?.
Con ilustraciones acordes a los más pequeños la autora nos hace reflexionar sobre los sueños y la importancia de creer en ellos.


viernes, 21 de marzo de 2014

¿Cuándo se debe consultar de forma preferente con el pediatra o llevar a nuestro hijo a la Urgencia?

Se debe de consultar con el pediatra siempre que se tenga cualquier duda sobre la salud del niño, sobre enfermedades menores, lesiones o sobre el uso de medicamentos. Sin embargo, recuerde que es posible que su pediatra no pueda responder sus preguntas sin antes ver a su hijo.
En algunas circunstancias, sin embargo, es recomendable solicitar una cita preferente con el pediatra o incluso contactar con él por teléfono para que nuestro hijo pueda ser visto en un plazo inferior a 24 horas.
En otras circunstancias se debe de proceder a una valoración inmediata del niño, en cuyo caso es conveniente acudir a la urgencia de un Hospital. 


Síntomas que requieren cita preferente con el pediatra:


·        Vómitos y diarrea que se prolongan durante varias horas en un niño de cualquier edad.
·        Cualquier tipo de tos o resfriado que no mejore en varios días, o un resfriado que empeore y esté acompañado de fiebre.
·        Cojera, o incapacidad de mover un brazo o una pierna.
·        Dolor de oídos con fiebre o secreción por un oído.
·        Dolores graves de garganta o problemas para tragar.
·        Dolores punzantes o persistentes en el abdomen o el estómago.
·        Fiebre y vómitos repetidos al mismo tiempo.
·        Emisión de sangre en la orina.
·        Diarrea con sangre o diarrea que no desaparece.
·        Imposibilidad para tolerar líquidos que se prolonga más de 12 horas.


Acuda al servicio de Urgencias de un Hospital en el caso de que considere que el niño se puede encontrar gravemente enfermo o lesionado, o si su bebé o su niño tienen alguno de los siguientes síntomas:

·        Una temperatura rectal de 38 °C o superior en un bebé menor de 2 meses.
·        Un corte o una quemadura que sean grandes, profundos, o que afecten a la cara, la cabeza, el pecho, el abdomen, las manos o la ingle.
·        Aparición de un sangrado que no se detiene aplicando presión directa sobre la herida.
·        Sospecha de intoxicación.
·        Convulsiones (sacudidas rítmicas y pérdida de la conciencia).
·        Dificultad para respirar.
·        Piel o labios de color azul, púrpura o gris.
·        Rigidez en el cuello o erupción con fiebre.
·        Un golpe en la cabeza con pérdida de la consciencia, confusión o vómitos.
·        Pérdida del conocimiento o falta de respuesta.
·        Dificultad para mantener al niño despierto.

Consejos para antes de  llamar a un médico y durante la llamada
Antes de realizar la llamada al médico, tenga preparado un bolígrafo y papel para escribir cualquier instrucción y pregunta.
Fiebre. Si su hijo tiene fiebre, tómele la temperatura antes de llamar.
Problemas médicos. Recuérdele al médico los problemas médicos anteriores de su hijo (como asma, convulsiones, u otras enfermedades).
Medicamentos. Asegúrese de mencionar si su hijo está tomando algún medicamento, incluidos los medicamentos que le hayan recetado y los de venta libre. Indique también si su hijo tiene alguna alergia.
Vacunas. Tenga los registros de las vacunas que le hayan puesto al alcance de la mano.


Dra. Susana Ares
Servicio de Pediatría
Hospital La Paz

lunes, 13 de enero de 2014

Ser abuelos hoy en día

Existen muchos errores acerca del papel que jugamos los abuelos en las familias y que desde la Asociación de Abuelas y Abuelos de España tratamos de corregir.

Uno de los primeros, por no decir el primer, problema con que nos encontramos es el de considerar que los abuelos son “tercera edad”, “ancianos”, “mayores”, etc.

Esta es una consideración que está fuera de lugar, a pesar de que indudablemente hay abuelos que son mayores. En la Asociación tenemos abuelos que apenas han pasado los 42 años. También tenemos una bisabuela de 63 años que tiene tres biznietas.

El hecho de ser abuela o abuelo no viene dado por los años sino porque una persona ha tenido un hijo o una hija que a su vez ha sido padre o madre…sea cual sea su edad.

Esta identificación de los abuelos con la edad es la que hace que haya abuelas que no permitan que sus nietas les llamen abuelas porque eso las hace “parecer mayores”.

Los abuelos no somos viejos. Los viejos son los que, sea cual sea su edad, no tienen proyectos y los abuelos siempre tenemos proyectos.

Otro de los errores respecto a los abuelos es considerar que no tenemos nada que hacer y que “hay que entretenerlos”. No es cierto tenemos nuestra vida familiar, nuestra vida, profesional, nuestra vida social como cualquier otro miembro de la familia y, además, tenemos derecho a disfrutarlas.

Es por ello por lo que los hijos deben tener muy en cuenta que los abuelos estamos para las necesidades y no para los caprichos. Cuando hace falta siempre está dispuesto el abuelo porque “el contrato” que tiene con su nieto está basado en el cariño pero precisamente para evitar lo que se ha dado en llamar “el síndrome del abuelo esclavo” es por lo que los hijos deben tratar de resolver todos sus problemas por medios propios y tener a los abuelos como solución a las necesidades más acuciantes. No es bueno ni para el nieto, ni para el abuelo, ni siquiera para el propio hijo, o hija, que se aprovechen de los abuelos.

También hemos de tener muy claro que la responsabilidad de la educación de los nietos es de sus padres y nunca de los abuelos. Si los abuelos no estamos de acuerdo con el tipo de educación que quieren sus padres para el niño hemos de hablar con ellos, con los padres, y llegar a un acuerdo pero sabiendo siempre que los responsables, y en consecuencia los que deben decidir todo respecto a su educación, son los padres.
Los niños reciben una educación en el colegio, otra de los amigos, otra a través de los medios de comunicación, otra de los padres y no debemos, ni podemos, añadir otra diferente de los abuelos.

Esto no quiere decir que los abuelos debamos cambiar nuestras costumbres porque nuestros hijos quieran educación diferente para sus hijos. Nosotros tenemos nuestra vida y costumbres y ellos deben, y tienen, que aceptarlas. Es decir que aunque un hijo quiera que los nietos se eduquen en el budismo si esos abuelos tradicionalmente rezan el rosario en familia y bendicen la mesa antes de comer deben seguir haciéndolo sea cual sea la intención del padre o la madre de sus nietos.

Está claro también que aunque los abuelos tengamos más experiencia que ningún otro miembro de la familia debemos modernizar esas experiencias puesto que en caso contrario podemos encontrarnos con que nuestra utilidad es cero.

Los tiempos han variado y varían continuamente y los abuelos hemos de ir también a ese ritmo si queremos estar al día. Un abuelo no puede esperar que su nieto le envíe una postal porque eso no hay muchacho que, probablemente, ni sepa lo que es. El abuelo debe saber recibir y enviar SMS y entender que cuando un nieto le envía TQ significa te quiero. Es decir si quiere tener interrelación con el nieto tiene que modernizarse puesto que de otra forma quedará obsoleto y arrumbado en un rincón de la casa o de la familia.

Vivimos una época en la que nuestros nietos están acostumbrados a tirar lo que no sirve. Hoy no se arregla una plancha, o una batidora o una radio….se tira y se compra otra. Los abuelos hemos de ser útiles y que la familia lo perciba para evitar problemas.

Es posible que no sepamos en donde hemos de aprender a manejar un ordenador, o un teléfono móvil la solución más adecuada la tenemos muy cerca: son nuestros propios nietos los que mejor pueden enseñarnos todas estas cosas. En contraposición cuando nosotros queramos enseñarles algo lo van a aceptar porque nosotros hemos aceptado que ellos nos enseñen.

¿Y qué les vamos a enseñar? Pues mi sugerencia es enseñarles algo que hoy en día nadie enseña: los valores de siempre, la amistad, la generosidad, la honradez, el trabajo, la entrega, la modestia, etc. etc. etc. Los colegios no los enseñan generalmente, los padres no tienen tiempo, los amigos ni los saben, los medios de comunicación menos todavía…solamente quedamos los abuelos para hacerlos y si nos hemos ganado la confianza de nuestros nietos seremos capaces de trasmitírselos y ellos de aceptarlos.

Los abuelos hemos de recorrer esa distancia que nos separa de los nietos en razón a muchas cosas. Si bien tampoco es bueno recorrerla por completo nosotros y es mejor recorrer una parte y que los nietos recorran otra parte para encontrarnos a medio camino.

Algunos de nuestros asociados, a veces, nos dicen que resulta muy difícil ser abuelo y nosotros les indicamos que no es difícil. ¿Hay que tener cuidado?  Pues claro que sí. Pero como ya hemos mencionado, y volvemos a hacerlo, la relación en la que se basan esas relaciones abuelos/nietos es el cariño y  no hay obstáculo que no pueda superarse para buscar lo mejor para nuestros nietos.



Francisco Muñoz
Presidente
Asociación de Abuelas y Abuelos de España

www.asociacionabuelos.es 

lunes, 9 de diciembre de 2013

TIEMPO COMPARTIDO CON NUESTROS HIJOS, TIEMPO DE CALIDAD

Son muchas las madres y padres que desearían tener más tiempo para dedicar diariamente a sus hijos y que se preocupan o se sienten culpables por no disponer de él, pero aunque la cantidad de tiempo que pasamos con ellos es importante también lo es la llamada “calidad” de ese tiempo.

Muchas veces nos sucede que, aún teniendo tiempo y estando físicamente con ellos, no les dedicamos una atención exclusiva porque son muchas las labores cotidianas que realizamos: preparar la cena, poner la lavadora, ir a la compra, hablar por teléfono…

El papel de los padres en los primeros años de vida de los niños es fundamental, ya que el tiempo “de calidad” que pasamos con ellos hace que aumente entre nosotros el vínculo afectivo, favorece su autoestima, afianza sus capacidades y nos hace disfrutar mucho de cada uno de esos momentos únicos que acompañan su desarrollo.

Os invitamos a que valores positivamente esas horas de las que dispones y en las que realizas actividades con vuestros pequeños que tienen un valor afectivo y pedagógico importantísimo ya que, al repetirse diariamente, le dan seguridad y sirven como escenario de un montón de actividades divertidas que realizar juntos: en el baño podemos “leer” juntos el cuento del baño (un cuento plastificado y especial, porque solo vemos en ese momento), hacer pompas de jabón y soplarlas juntos, hacernos cosquillas, darnos besos, aprovechar la proximidad de piel con piel para darle un pequeño masaje antes de vestirnos, desarrollar conceptos llenando y vaciando recipientes… tardaremos un poquito más pero seguro que se convierte en un momento muy especial para los dos. Igualmente en la cena, si le acompañamos, se convierte en un tiempo social importantísimo. El mensaje que les transmitimos cuando compartimos alguna actividad con ellos es que son importantes para nosotros.

En definitiva, aprovechemos y disfrutemos del tiempo del que disponemos para pasarlo juntos “de verdad”,  con la tranquilidad de que, nuestro interés, el afecto y el juego compartido, nos ayudará a que los pequeños crezcan felices y se desarrollen adecuadamente.

Y ADEMÁS PODEMOS…

·         Aprovechar las oportunidades espontáneas que surgen diariamente: acompañarles cuando están jugando solos, ver sus dibujos favoritos y preguntarles por ellos, recoger juntos los juguetes,…
·         Transformar actividades cotidianas en momentos compartidos: Involucrarles en nuestras tareas domésticas en función de sus capacidades, que nos “ayuden” a poner la mesa, que nos den las pinzas para tender la ropa, que nos acompañen a la compra y nos ayuden a buscar productos, que nos cuenten antes de dormir que ha sido lo mejor y lo peor del día, etc.
·         Acordar y establecer tiempos de convivencia familiar: cenar siempre juntos, realizar toda la familia una actividad que nos guste el fin de semana, etc.
·         Demostrar interés por lo que nos dicen, por sus actuaciones, realizando comentarios positivos, manteniendo contacto visual y dándoles siempre respuesta.
·         Priorizar y planificar las tareas que tenemos que hacer para “ganar” tiempo para los niños: posponer las que podemos realizar cuando estén durmiendo, delegar las que podamos, identificar el tiempo que nos llevan cada una de ella y su importancia…
·         Y sobre todo, para que disfrutemos del tiempo juntos… manifestar alegría y sentido del humor

 Ana Muñoz 
Coordinadora Pedagógica ChiquiTin

miércoles, 20 de noviembre de 2013


¡¡FELIZ DÍA UNIVERSAL DEL NIÑO!!


  1. Derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.

  2. Derecho a una protección especial para que puedan crecer física, mental y socialmente sanos y libres.

  3. Derecho a tener un nombre y una nacionalidad.

  4. Derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuadas.

  5. Derecho a educación y atenciones especiales para los niños física o mentalmente disminuidos.

  6. Derecho a comprensión y amor por parte de las familias y de la sociedad.

  7. Derecho a una educación gratuita. Derecho a divertirse y jugar.

  8. Derecho a atención y ayuda preferentes en caso de peligro.

  9. Derecho a ser protegido contra el abandono y la explotación en el trabajo.

  10. Derecho a recibir una educación que fomente la solidaridad, la amistad y la justicia entre todo el mundo.

Día del Niño en ChiquiTin

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿NOS REÍMOS UN RATO?

Nos reímos en la Escuela
Trabajando en la Escuela son muchas las ocasiones en las que podemos disfrutar de momentos inolvidables y tremendamente divertidos con nuestros niños. Algunos os los contamos, otros desgraciadamente se nos olvidan antes de tener la oportunidad de hacerlo y… hasta alguna de nosotras hasta lleva a cabo un anecdotario de las cosas divertidas que se les ocurren a nuestros pequeños.
Vivimos y disfrutamos una etapa mágica en la que las miles (y millones) de conexiones neuronales de los niños hacen que enlacen conocimientos y experiencias que implican una lógica impecable… ¡para un niño! pero que sorprenden y nos hacen reír a los adultos.

Qué es la risa
La risa es un síntoma de salud física y psíquica, y está presente en nosotros desde el nacimiento. En los bebés más pequeños se produce como un reflejo pero la respuesta que produce en nosotros, los adultos, hace que pronto se convierta en una conducta aprendida y en un instrumento valioso del que disfrutar juntos. Nos permite expresar emociones, fomenta las relaciones entre las personas y disminuye las tensiones.

Aprendiendo a reírnos
El “aprendizaje de la risa”, como casi todos, comienza en familia. Ver reírse con frecuencia a los padres hace que los niños se hagan más susceptibles al humor y aprendan a reírse. Cuando los pequeños son aún bebés es sencillo provocarles una sonrisa y lo hacemos de forma espontánea pero a medida que se hacen mayores, es frecuente que nos centremos en “educarles” y en corregir comportamientos, pasando a un segundo plano ese buen humor que es igual de importante en la educación de los pequeños.

Hacer reír a un bebé
La risa también sigue un patrón evolutivo. Los más pequeños encuentran divertidos:
- los juegos de cosquillas
- las muecas
- las repeticiones
- juegos de escondite
- juegos de lenguaje

Nos reímos con los niños de 1 a 2 años: en esta edad aún no tienen un gran dominio del lenguaje pero les gustan las palabras que se repiten y que tienen un ritmo y una cadencia. También, gracias a su interés psicomotor (por el movimiento) disfrutan enormemente con los movimientos exagerados del cuerpo: fingir caídas, exagerar muecas, hacer movimientos rítmicos y sorprendentes…

Y con los “mayores”…: a nuestros pequeños de dos a tres años le siguen divirtiendo las escenas visuales y motóricas de la edad anterior, y también a medida que aumenta su dominio del lenguaje les divierten algunas palabras “mal sonantes” como “caca”, “pis”…
Los niños disfrutan con bromas sencillas que causen risa en el adulto, tendiendo a repetir las actuaciones que las han causado, ¡es tan frecuente que tengamos que hacer como que no nos ha hecho gracia!…  No hay nada mejor que ver a nuestros peques compartiendo esos momentos únicos juntos, riendo espontánea y libremente. ¡No os olvidéis de seguir haciéndolo!

Y para terminar…

¿Qué le dice un gusano a otro gusano? Me voy a dar una vuelta a la manzana.

Un gato caminaba por un tejado maullando:¡Miau, miau!

En eso se le acerca otro gato repitiendo:¡Guau, guau!
Entonces el primer gato le dice:
- Oye, ¿por qué ladras si tú eres gato?
Y el otro le contesta:
- ¿Es que uno no puede aprender idiomas?


Un pez le dice al otro: ¿Qué hace tu papá?
Y el otro le contesta: NADA. ¿Y el tuyo?
- NADA también

Eso son dos ovejas jugando al fútbol. Una de ellas lanza el balón muy lejos y dice a una compañera: "Veeeeeeee!!!" . 

Y la otra le contesta: "Veeeeeeee tuuuu!!!!".

¿Qué le dijo una pulga a otra pulga? ¿Vamos a pie o esperamos al perro?

Le dice un niño a su madre: - Mamá, mamá, qué rica está la paella.

Y su madre le contesta:- Pues repite, hijo.
Y dice el hijo: - Mamá, mamá, qué rica está la paella.


Una niña está haciendo sus deberes y pregunta a su padre:
- papá, ¿Cómo se escribe campana?
- Campana se escribe “cómo suena”
- Entonces ¿Escribo “talán-talán”?

Caperucita Roja se casó con el príncipe azul, y tuvieron un hijo violeta.


martes, 5 de noviembre de 2013

Pasad, pasad… a ChiquiTin


Os damos la bienvenida con la alegría de seguir trabajando para vuestros pequeños. 

Compartimos un objetivo común: el bienestar del niño, que en la Escuela se sienta querido y atendido como en casa, que se relacione con los demás niños y que aprenda muchas cosas nuevas a través de nuestro Proyecto Educativo, nuestros talleres, fiestas, salidas… y todas las actividades que hemos programado para este curso escolar. De todo ello y de muchas cosas más os iremos manteniendo informados también a través de nuestro nuevo blog.

En esta andadura que ahora comenzamos queremos contar con la ayuda de todas las personas que formamos ChiquiTin: niños, padres, educadores, coordinadoras, gerentes, pediatras, psicopedagogos… para hacer de nuestro blog un reflejo de nuestras Escuelas.

Nos gustaría que navegarais entres sus entradas con la misma ilusión con la que abrimos cada día las puertas de nuestras aulas para vuestros hijos y para vosotros, por eso os invitamos a participar, a que nos contéis vuestras experiencias, anécdotas…



Nosotros estamos ilusionados. Esperamos que os guste. ¡Bienvenidos  y… pasad, pasad!